Tecnología y herramientas innovadoras en la educación
Nombre: Patricia de la Salud Michel Ruelas
Resumen
Tecnología y herramientas innovadoras en la educación
De la lectura Innovación Educativa,Pedagógica y Didáctica. Concepciones para la práctica en la Educación Superior rescato las siguientes ideas principales
La innovación implica un proceso razonado de decisiones fundamentales que permiten avanzar hacia la introducción e integración de un nuevo conocimiento, tecnología, recurso que es producto de la creación de alguna idea científica teórica o concepto que pueda conducir a la innovación cuando se aplica a la práctica. Bajo esta consideración, toda innovación exige un cambio, aunque no todo cambio puede calificarse como innovación.
La innovación es también entendida como el arte de aplicar, en condiciones nuevas, en un contexto concreto y con un objetivo preciso, las ciencias, las técnicas, y por tanto supone que la introducción de algo nuevo que produce mejora, promueve avances en aspectos sustanciales en el objeto de innovación, pero, además identifica la reflexión en torno a cómo identificar las características de las personas que intervienen en el cambio
La innovación, supone adoptar una forma creativa de selección, organización y utilización de los recursos humanos y materiales; exige la conjunción de condiciones para secuenciar las acciones que permitirán lograr el objetivo propuesto.
La innovación se caracteriza por ser un proceso: inttencional y planeado; sustentado en la teoría y en la reflexión, orientado a la transformación de las prácticas y al logro de los objetivos lo cual supone su relación con la investigación y con la asimilación de una tecnología desarrollada, o transferida de otros campos de actividad (Morales, 2010).
Toda innovación implica cambios tecnológicos, metodológicos, de relaciones entre los sujetos y en el contexto.
Un proyecto de innovación responde a una necesidad o meta transformadora. Se basa en la sistematización y eje- cución de forma consciente y controlada de una estrategia, que se proyecta al cambio
“La innovación educativa es una actitud, un proceso de indagación de nuevas ideas, propuestas y aportaciones, efectuadas de manera colectiva, para la solución de situaciones problemáticas de la práctica, lo que comportará un cambio en los contextos y en la práctica institucional de la educación”. (Imbernón, 1996)
Pero toda innovación educativa es un proceso multidi- mensionado, toda vez que en él intervienen factores polí- ticos, económicos, ideológicos, culturales y psicológicos que afecta los diferentes niveles contextuales, y desde el nivel del aula hasta el de grupo de universidades; implica a los diferentes actores educativos pues estos interpretan, redefinen, filtran y dan forma a los cambios propuestos (Moreno, 2000).
En el ámbito educacional, la innovación requiere asumir su carácter permanente, integrador y transformador, se le identifica como una alternativa invaluable en la toma de decisiones acerca de los procesos de cambio en las prácticas educativas, pedagógicas y didácticas en las que los profesores se convierten en los máximos protagonistas.
Desde el punto de vista educativo la innovación educativa se entiende como toda acción planificada para producir un cambio en las instituciones educativas que propicie una mejora en los pensamientos, y en las prácticas de formación y que demandan el desarrollo profesional e institucional con el compromiso y comprensión de toda la comunidad educativa.
En este mismo orden la referencia a la innovación pedagógica está relacionada con la concreción de la innovación en los en la organización y en la planificación y cumplimento de la política educativa, se asocia a los cambios en el modelo de relaciones, en las infraestructuras que sostienen la mejora en las actividades educativas y de enseñanza-aprendizaje.
La innovación didáctica se refiere a los cambios que se introducen en el proceso de enseñanza-aprendizaje y estos pueden estar relacionados con modificaciones en el contenido curricular, los métodos, medios, formas y procedimientos o técnicas de evaluación. Supone en todos estos, el cambio en las relaciones entre el docente y estudiante para acercar los procesos cada vez más a las exigencias del modelo pedagógico, educativo y las demandas de la sociedad.
La capacidad para crear condiciones para llevar a cabo la innovación dependerá de la posibilidad de trabajar de forma interdisciplinar y de los espacios que disponga para generar entornos académicos en los que la prioridad unidad entre la investigación y la innovación se convierta en la clave para generar nuevos conocimientos, metodologías, tecnologías o productos para mejorar los procesos educativos, pedagógicos y didácticos que desarrolla la propia comunidad universidad (Gimeno, 2012).
Entre los desafíos y áreas claves de la innovación en la Educación Superior se encuentran relacionadas con el dominio de nuevas destrezas, comportamientos y prác- ticas asociadas al cambio, sobre todo con la adquisi- ción de nuevas creencias y concepciones vinculadas a la utilización de los entornos virtuales en la enseñanza- aprendizaje, sobre todo aquellas innovaciones orientadas a desarrollar la capacidad de aprender y adaptarse, a los cambios. Al mismo tiempo, la innovación en este ámbito supone un cambio en las representaciones prácticas que esto supone (Díaz Barriga, 2010).
Personalización del Aprendizaje
La UNESCO señala en el artículo “Bases del Liderazgo en Educación” que en las escuelas de calidad los directores y docentes deben trabajar por generar una pedagogía de cambio, una pedagogía propia, distintiva y singular, donde confían en ellos mismos y en sus educandos. Los docentes se sienten capaces de enseñar y los alumnos se sientan y se ven capaces de aprender.
María Teresa Lugo, 2006 menciona “Cultura de colaboración, aprendizaje institucional e innovación interactúan y se complementan.
Pero el cambio educativo entendido como cambio en la práctica, y cuyo sentido sea comprendido y compartido en una cultura de colaboración, donde las relaciones se dan un sentido de comunidad con una interacción espontánea y una participación voluntaria, donde los tiempos de trabajo son producto de la necesidad de progreso del mismo equipo docente (Hargreaves,1998).
Frente a esto, un proyecto de innovación define la transformación constructiva de una idea o de una realidad y el cambio es el camino que permite recorrer el proyecto, el cual debe responder a los requerimientos nacionales.
Rivas (2000), señala que la innovación educativa resulta cuando en el centro escolar se acoge algo nuevo, ya existente fuera de ella o que fue generado en su interior, para la resolución de un problema o la satisfacción de una necesidad.
La innovación estará centrada en la escuela a partir del diagnóstico y resolución de problemas, el desarrollo organizativo plasmado en los planes de mejora resultante de la autoevaluación de la gestión escolar.
Aguerrondo señala que, si se entiende a las instituciones educativas como sistemas sociales, en ellas se pueden vivir reformas o innovaciones; cuyo objetivo es la mejora del aprendizaje, por lo que es necesario considerar tres aspectos fundamentales:
La innovación debe ofrecer un cambio estructural, orientado en alguna dimensión del currículo.
La innovación debe redefinir todos los vértices del triángulo didáctico (conocimiento, enseñanza y aprendizaje).
Los aspectos organizativos correspondientes, deben brindar contextos instituciones que faciliten las buenas prácticas de aprendizaje.
Las características de un proyecto de innovación:
Origen, fundamentación teórica, planteamiento metodológico, relevancia, articulación curricular, pertinencia, compromiso, sistematización, resultados y evaluación, transferencia y adaptabilidad y sostenibilidad.
Las etapas en la construcción de un proyecto de innovación:
Preparación y diagnóstico, diseño del proyecto, evaluación del proyecto y todo el tiempo se debe llevar acompañamiento, seguimiento, monitoreo, evaluación y sistematización.
Referencias Bibliográficas
Díaz-Barriga Arceo, F. (2010). Los profesores ante las innovaciones curriculares. Revista Iberoamericana de Educación Superior, 1(1), 37-57.
Gimeno, J. (2012). ¿Por qué habría de renovarse la enseñanza en la universidad?: Innovación en la universidad. Prácticas, políticas y retóricas. Graó.
Imbernón, F. (1996). En busca del discurso educativo. La escuela, la innovación educativa, el currículum, el maestro y su formación. Magisterio del Río de La Plata.
Macanchí Pico, M. L., Bélgica Marlene O. C., & Campoverde Encalada, M. A. (2020). Innovación educativa, pedagógica y didáctica. Concepciones para la práctica en la Educación Superior. Universidad y Sociedad, 12(1), 396-403.
Morales, P. (2010). Investigación e Innovación Educativa. REICE. Revista Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación, 8(2), 47-73.
Moreno, G. (2000). Formación de docentes para la innovación educativa. Revista Electrónica de Educación, 17, 24-32.
Rodríguez-Barreno, Y. P. (2018). Proyecto de innovación educativa. Retos de la Ciencia, 2(3), pp. 122-138.
Excelentes ideas
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